¿Sabías que existe toda una semana para concientizar el uso de la sal a nivel mundial? Cada marzo de cada año se celebra la Semana Mundial de la Sensibilización de la Sal.
Su principal objetivo, es sensibilizar y concienciar a la población de la disminución del consumo de sal y de esta forma prevenir enfermedades, sobre todo de origen cardiovascular.
¿Qué pasa si consumimos sal en exceso?
El consumo excesivo de sal está asociado a cifras elevadas de presión arterial y retención de líquidos. La presión arterial elevada es una enfermedad en sí misma, y es a su vez un factor de riesgo para otras enfermedades del sistema cardiovascular, del riñón y del cerebro.
En Ecuador, 1 de cada 5 ecuatorianos de 18 a 69 años tiene hipertensión arterial, de ellos aproximadamente el 45 % desconoce que padece esta enfermedad. La hipertensión arterial puede ser una enfermedad silenciosa, que se desconoce hasta generar consecuencias graves.
¿Por qué reducir el consumo de sal?
El sodio de una dieta alimentaria no solo proviene de la sal que utilizamos para cocinar o que agregamos con el salero, sino del aportado por los alimentos preelaborados como panes, galletitas, enlatados, etc.
El sodio es indispensable para la vida, ayuda a mantener el cuerpo hidratado, a la relajación muscular y colabora en la transmisión de los impulsos nerviosos. Sin embargo, nuestro organismo solo necesita pequeñas cantidades. Por ejemplo, una persona adulta debería consumir menos de 5 gramos diarios.
El exceso de consumo de sal produce incremento de la presión arterial por retención de líquidos y aumenta el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares, padecer accidentes cerebrovasculares o infartos.
Nos sumamos a este movimiento y te damos algunas recomendaciones:
- Limita tu consumo de papas fritas y otras comidas saladas.
- Trata de usar condimentos que no contengan sal.
- Sustituye la sal por hierbas como Albahaca, orégano y perejíl también por especias como ajo o pimienta molida y otros condimentos.
- Lee las etiquetas con cuidado porque a veces encontrará sal en lugares inesperados.
- Prueba los productos reducidos en sodio y sin sal.
- Prepara tus comidas con la mitad de la cantidad recomendada de sal. Muchas recetas indican más sal de la necesaria.
- En un restaurante pregunta si pueden prepararte un plato con menos sal o sin sal.
- Prueba los sustitutos de la sal. Algunos tienen el efecto de reducir la presión arterial a la vez que aportan nutrientes importantes.
- Cocina el arroz, la pasta y los cereales sin sal.
- Enjuague los alimentos enlatados, como el atún, para retirar parte de la sal.
Revisado por el Doctor Juan Carlos Panchi
Especialista en Medicina Familiar del HVQ








