¿Qué es el Abuso Sexual Infantil?
National Center of Child Abuse and Neglect (NCCAN) define al Abuso Sexual Infantil como: «Contactos e interacciones entre un niño y un adulto, cuando el adulto usa al niño para estimularse sexualmente: él mismo, al niño o a otra persona. El abuso sexual también puede ser cometido por una persona menor de 18 años, cuando ésta es significativamente mayor que la víctima o cuando el agresor está en una posición de poder o control sobre otro menor».
Otra definición que nos ayuda tener una comprensión más profunda de esta problemática es la siguiente: “El Abuso Sexual Infantil es toda acción violenta o no, que involucre a una niña o niño en una actividad de naturaleza sexual o erotizada, que por su edad y desarrollo no puede comprender totalmente, no está preparado para realizar o no puede consentir libremente; afecta seriamente la vida presente y futura de ellos/as y sus familias; y además se da en conjunto con otros tipos de maltrato. Estas acciones tienen consecuencias negativas para el niño/a que la sufre, ya sean consecuencias físicas, psicológicas, conductuales o sociales”.
¿Qué tan frecuente es el Abuso Sexual Infantil?
El abuso y la violencia sexual son realidades presentes desde hace mucho tiempo y de las cuales hemos comenzado a tener conciencia social más recientemente. Según un informe presentado por la Dirección Nacional de la Policía Judicial, en Ecuador se registran diariamente un promedio de 42 denuncias por violación, abuso y acoso sexual a menores; además se calcula que por cada persona que denuncia a un agresor sexual, existen seis víctimas que no lo harán.
Según el informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) “Ocultos a plena luz”, la mayor compilación de datos realizada sobre la violencia contra los niños, basada en datos de 190 países, alrededor de 120 millones de niñas menores de 20 años en todo el mundo (1 de cada 10) han experimentado relaciones sexuales u otros actos sexuales forzados.
Como datos más relevantes, se estima que una de cada cuatro niñas y uno de cada seis niños pueden convertirse en víctima de abuso sexual antes de llegar a la mayoría de edad. Esto significa que una gran cantidad de niños soportan en silencio este tipo de vivencias. Aproximadamente, el 20% de las víctimas de Abuso Sexual Infantil son menores de 8 años y la mayoría nunca han informado del abuso.
A pesar de que estás estadísticas puedan resultar alarmantes, una de las falsas creencias más frecuentes en relación al Abuso Sexual Infantil es que se trata de un problema aislado y a que “a nuestros hijos no les sucederá”. También se mantiene la creencia de que se produce únicamente en un nivel económico precario, sin embargo, la realidad es diferente, el Abuso Sexual Infantil, es más habitual de lo que creemos y se da en todo estrato social y ecónomico, consideraciones que debiéramos tener presentes para intentar salvaguardar la infancia y la inocencia de nuestros niños.
¿Qué medidas puedo realizar para prevenir el Abuso Sexual Infantil?
Antes de considerar medidas preventivas más directas, los adultos deben primero promocionar el buen trato a los niños. Es decir, reconocer al niño como persona y sus derechos, respetar el desarrollo evolutivo del niño, establecer empatía y comunicación efectiva con él, crear un vínculo afectivo e interactivo, y resolver sus problemas de una forma positiva y no violenta.
Algunas medidas para la prevención de Abuso Sexual Infantil, son las siguientes:
- Hable claro con su hijo, sin tabúes ni prejuicios sobre la Sexualidad, brinde Educación Sexual desde la edad preescolar, en la educación formal y no formal, escuche sus dudas y responda a sus preguntas con sencillez y serenidad. Si tiene dudas o presenta incomodidad para hablar sobre temas de Sexualidad, busque el apoyo de un profesional que le pueda ayudar a encontrar información y material apropiado.
- Apoye los programas profesionales del sistema escolar para la prevención de Abuso Sexual Infantil.
- Enseñe a sus hijos (niños cercanos, familiares, alumnos) que nadie (conocidos o desconocidos) puede tocar ninguna parte de su cuerpo, ni hacerles caricias o tocamientos que los incomoden. Explíquele la diferencia entre una expresión de cariño y una caricia sexual.
- Diga a sus hijos que si alguien trata de tocar su cuerpo y de hacerle cosas que le hagan sentir incómodo, diga a esa persona que no y que se lo cuente enseguida.
- Procure no perder de vista a sus hijos en eventos masivos: paseos, fiestas, plazas comerciales o actividades fuera de su hogar.
- Inculque a sus hijos a no aceptar regalos a cambio de una condición o petición.
- Informe a sus hijos la importancia de que nadie puede tomarle fotografías sin su consentimiento.
- Vigile los sitios web que visitan sus hijos, así como los contactos y amigos en las redes sociales.
- Demuestre confianza a sus hijos para que exista una mejor y mayor comunicación. Conviértase en un “Adulto protector”, al cual sus hijos puedan acudir en busca de ayuda y protección.
- Deposite confianza en su hijo si le comunica que está en riesgo de ser abusado sexualmente. Si sus hijos, le manifiestan que hay personas que lo molestan, ¡CRÉALES!, no los desestime, ni piense que es algo producto de su imaginación; realice una escucha activa y ponga atención a su comportamiento.
- Ningún padre quiere pasar por este trance y, quizás por ello, les cuesta darse cuenta de que su hijo está sufriendo abuso sexual. Analizar el comportamiento y la conducta de nuestros hijos es importante si sospechamos algo. Tome en cuenta los siguientes indicadores que pueden estar relacionados con Abuso Sexual Infantil:
- Conocimiento, comportamiento, dibujos y lenguaje sexual que no corresponde con su edad: Si nota que su hijo habla y da detalles concretos sobre temas sexuales, si tiene una actitud sexual con sus juguetes, realiza imitaciones de coíto, estimula compulsivamente sus genitales o se dirige a los demás de forma sexual, es importante que indague sobre el tema.
- Estado de ánimo y comportamiento alterado: Si su hijo cambia de ánimo y comportamiento, se presenta poco afectuoso, no quiere que le toquen, está inquieto, irritable, nervioso, triste o presenta llanto fácil y descontrolado.
- Regresiones: En ocasiones, hay niños que presentan regresiones o comportamientos que ya habían superado como: enuresis (orinarse en la cama o ropa interior), encopresis (incontinencia fecal o defecación involuntaria) o actitudes infantiles como chuparse el dedo.
- Alteraciones en la alimentación: Algunos niños víctimas de abuso sexual pueden cambiar su alimentación, por ejemplo, pueden negarse a comer debido a la situación estresante que están viviendo.
- Alteraciones del sueño: A consecuencia del abuso que están viviendo pueden encontrarse cansados porque no duermen bien o tienen pesadillas frecuentes.
- Cambios en la higiene: Puede presentarse una excesiva o falta de higiene. Esto sucede debido al estrés o la culpa que sienten ante estas situaciones. Hay niños que sienten vergüenza o tratan de protegerse y no quieren que les vean desnudos para que no se den cuenta de las lesiones que tienen.
- Bajo rendimiento académico: Debido a las consecuencias que el Abuso Sexual genera, su capacidad de concentración puede disminuir, y es habitual que sus calificaciones empiecen a descender y tengan desinterés por los estudios.
- Alteraciones físicas: Muchas veces no se notan señales físicas de abuso sexual en el niño, pero existen lesiones en los genitales o en el ano que sólo pueden ser reconocidas por un médico. A pesar de que no se puede afirmar que todos los niños que presenten estos cambios en su físico o comportamiento estén sufriendo el abuso sexual, es necesario que acuda a un profesional de la salud, inmediatamente.
¿Qué medidas debo tomar si detecto un caso de Abuso Sexual Infantil?
Si cree que conoce a la persona que abusó o está abusando sexualmente de un menor ¡Aléjele cuánto antes de esa persona! Después, acuda a denunciar* lo ocurrido y busque ayuda profesional para que le asesoren sobre los pasos a seguir con el niño y puedan derivarle a un psicólogo, médico u hospital, donde le realizarán un estudio exhaustivo y birndarán ayuda integral.
En caso de que el abuso sexual sea reciente tenga en cuenta no bañar al menor y guardar la ropa que traía puesta para llevarla a las personas encargadas de la recepción de la denuncia e investigación del hecho.
*Las denuncias de Abuso Sexual en niños entre 5 a 12 años se realizan en la Dirección Nacional de Policía Especializada para Niños, Niñas Y Adolescentes (DINAPEN), en la Fiscalía o Juzgado de turno. Para personas mayores a esta edad, la denuncia se realiza en las mismas instituciones, a excepción de la DINAPEN.
Elaborado por: Dra. Mónica Ortiz
Sexóloga del Hospital Vozandes Quito








