Experimentar una convulsión puede ser aterrador y desconcertante. Es comprensible que muchas personas busquen entender si lo que han presenciado o experimentado es un ataque de epilepsia. Es por esto, que hoy queremos proporcionar información clave para detectar si se trata de epilepsia u otro trastorno neurológico; a propósito que cada 12 de febrero, el mundo conmemora el Día Internacional de la Epilepsia, una condición neurológica que afecta alrededor de 50 millones de personas en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Las convulsiones epilépticas son episodios de actividad cerebral anormal que pueden manifestarse de diversas maneras, y los síntomas pueden variar según el tipo de convulsión y la región del cerebro afectada. A continuación, explicaremos algunas características:
-Convulsiones tónicas-clónicas: Pérdida de conciencia, rigidez muscular, caída repentina, durante la fase tónica. Mientras que en la fase clónica se presentarán contracciones musculares rítmicas, a menudo acompañadas de movimientos involuntarios.
-Convulsiones parciales: Cambios en la percepción, sensaciones anormales, movimientos musculares localizados, o cuando se vuelve compleja-parcial, se dará alteración de la conciencia, movimientos automáticos y confusión.
-Convulsiones de ausencia: Pérdida breve de conciencia; mirada fija y ausente. Puede estar acompañada de movimientos sutiles, como parpadeo repetitivo.
-Convulsiones mioclónicas: Sacudidas musculares rápidas y repentinas. Pueden afectar a partes específicas del cuerpo o ser generalizadas.
– Convulsiones atónicas (Drop Attacks): Pérdida súbita de tono muscular; caída repentina, sin actividad muscular.
Es fundamental destacar que no todos los episodios de pérdida de conciencia se deben a epilepsia. Las convulsiones epilépticas pueden ser desencadenadas por diversos factores, como falta de sueño, estrés, luces intermitentes, consumo de alcohol o drogas, entre otros. Mantener un registro de eventos que preceden a las convulsiones puede ser útil para el diagnóstico.
Si ha presenciado una convulsión o experimentado una, es crucial buscar la evaluación de un médico especializado en Neurología. El especialista realizará pruebas, entre ellas, un electroencefalograma, el cual permite evaluar la actividad eléctrica del cerebro para determinar el tipo de trastorno neurológico. Recuerde que un diagnóstico preciso permite un tratamiento adecuado para mejorar la calidad de vida. Existen recursos y tratamientos disponibles para ayudarle a comprender y manejar la epilepsia de manera efectiva.
Fuente: Dr. Santiago Valenzuela, Neurólogo del Hospital Vozandes Quito.



