Tu bebé debe medir ya cerca de 30 cm en total y, con un peso de unos 600-700 gramos aproximadamente, cada vez tiene más posibilidades de sobrevivir en caso de producirse un parto prematuro ya que los pulmones empiezan a producir el surfactante pulmonar que le permitiría respirar fuera del útero.
Tú bebé todavía tiene bastante espacio dentro del útero y puede moverse con libertad y cambiar de posición a menudo. Aunque todavía duerme unas veinte horas de diaria tiene frecuentes periodos breves de actividad en los que dará volteretas cada vez más articuladas.
Tu útero, cada vez más parecido a un balón de reglamento, está ya por encima del ombligo. Es posible que a medida que la piel se va estirando tengas picores que pueden llegar a ser muy molestos sobre todo si se trata de tu primer embarazo y tu piel sufre esta transformación por primera vez. La hidratación será tu mejor aliada para lidiar contra estas molestias. Si las cremas normales no son suficientes prueba con aceites que mantengan tu piel hidratada y untuosa durante todo el día.



