El bebé ya mide unos 26 centímetros de la coronilla a las nalgas (unos 36 centímetros en total) y pesa unos 1100 gramos. Ya tendría altas posibilidades de sobrevivir en caso de parto prematuro (el 95% de los bebés prematuros nacidos después de la semana 28 sobrevive), aunque sus pulmones que empiezan a funcionar no están todavía preparados para respirar aire y la regulación de su temperatura corporal sería deficiente.
En esta semana el útero llega aproximadamente a 28 centímetros de la parte superior del hueso púbico (unos 8 centímetros por encima del ombligo). Sigue aumentando de peso y la fatiga empieza a ser más evidente, por lo que no hay que descuidar el ejercicio físico y el descanso.
Los más habituales a estas alturas son el edema benigno o hinchazón de pies y tobillos debido a una acumulación excesiva de líquido en los tejidos. Un 75% de las mujeres experimenta esta hinchazón en algún momento del embarazo. Recuerda mantenerte bien hidratada y mantener la circulación practicando ejercicio como caminar.



