En la semana 22 de embarazo (20 semanas desde la concepción) tu bebé mide 27 centímetros y pesa casi 500 gramos.
Se pueden percibir sus párpados, uñas y cejas, aunque estas últimas todavía no tienen color, son unas pelusillas blancas que se ven encima de los ojos.
Al mirarlo, tiene prácticamente el aspecto del de un bebé a término, pero todavía necesita ganar peso. Su grasa corporal representa el 1% de su cuerpo, pero de ahora en más irá ganando capas de grasa, la cual le ayudará a regular su temperatura corporal.
Es, por tanto, muy importante que comiences a establecer contacto con tu bebé, si no lo has hecho aún. El bebé puede sentir tus caricias, tu voz y la forma en la que te comunicas con él generando una respuesta emocional. Aunque no puedas verlo ni tocarlo directamente, es la primera forma de comunicación entre tú y tu bebé. Y por supuesto, también con su padre.
Si todavía no has comenzado, es el momento de empezar a cuidar tu piel para prevenir, dentro de lo posible, las estrías en el embarazo provocadas por la distensión de la piel. Es fundamental mantener siempre la piel bien hidratada aplicando una crema humectante dos veces por día, por la mañana y por la noche.



