Cuando termina la semana 10 de embarazo dejamos de usar la palabra embrión para denominarlo feto. Y es que va a haber cambiado mucho y su desarrollo deja patente que es un ser humano a simple vista a pesar de su minúsculo tamaño.
Las medidas del bebé rondan los 4 centímetros y su peso los 5 gramos. A partir de ahora vamos a ver como crece a un ritmo de vértigo. Si lo pensamos es realmente un milagro cómo es posible que un ser se desarrolle desde una forma tan simple hasta la complejidad del niño que nacerá de una forma tan rápida y perfecta.
Ahora ya se han formado todos sus órganos y están funcionando corazón, cerebro, hígado, riñones e intestinos. Irán creciendo y desarrollándose continuamente hasta el nacimiento, pero ya es posible reconocerlos perfectamente definidos.
A medida que va avanzando el primer trimestre la mamá se suele sentir mejor. A las diez semanas de embarazo la mayoría irá notando menos ganas de vomitar y fatiga; cuando comience el segundo trimestre la mayoría de las mamás encontrarán mucho mejor.



