A las 11 semanas de embarazo el bebé pesa aproximadamente 8 gramos y pesará entre 4 y 6 centímetros.
Sus dedos están ya separados, las membranas que los unían han desaparecido. Aunque su cabeza sigue siendo la mitad de su cuerpo es completamente normal en este momento. Las orejas van migrando a su posición definitiva y el pequeño ya puede abrir y cerrar sus manos.
La piel es muy fina, tanto que si pudiéramos asomarnos dentro de nuestro vientre podríamos ver a través de ella. Veríamos sus vasos sanguíneos, los cartílagos y los órganos en formación. Poco a poco la piel adquiere más capas y dejará de ser transparente.
El crecimiento es rapidísimo y el bebé doblará su peso en las próximas tres semanas.
Es habitual que al estabilizarse los niveles hormonales, es que cesen los primeros malestares que puede que nos lo hicieran pasar mal las primeras semanas en forma de náuseas o mareos.



