Al recibir una noticia de un diagnóstico de cáncer de mama, dada la magnitud del evento, se generan intensas emociones junto a pensamientos, entre ellas se incluyen miedo, ansiedad, tristeza, confusión, desesperanza, culpabilidad, enojo, preocupación e impotencia, reacciones completamente normales que pueden variar en intensidad a lo largo del tratamiento oncológico, por eso, es importante poder detectar cuando estas emociones se convierten en desadaptativas o inadecuadas, ya que, puede influir en su bienestar integral.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cáncer de mama es el tipo de cáncer más común entre las mujeres en todo el mundo, y se estima que una de cada ocho mujeres será diagnosticada a lo largo de su vida. Este dato resalta la importancia de abordar no solo el aspecto físico de la enfermedad, sino también el emocional, ya que muchas mujeres pueden enfrentar cambios significativos en su imagen corporal y autoestima.
Estudios relacionados con la psiconeuroendocrinoinmunología han demostrado que el estrés y la ansiedad no solo afectan el bienestar emocional, sino que también pueden influir en la respuesta del cuerpo al tratamiento oncológico. En este blog, exploraremos la confluencia entre el cáncer de mama y la salud mental, así como estrategias para afrontar ambos aspectos de manera integral.
-
Estrategias para cuidar la salud mental
Aquí te presentamos algunas estrategias que pueden ayudar a manejar la salud mental durante el tratamiento del cáncer de mama:
-
Terapia psicológica:
Hablar con un profesional en psico-oncología puede proporcionar herramientas para manejar las emociones y desarrollar estrategias de afrontamiento que ayudan a fomentar la resiliencia.
-
Unirse a grupos de apoyo:
Compartir experiencias con otros pacientes puede ofrecer un sentido de comunidad y reducir el aislamiento, ya sea de manera presencial o virtual.
-
Establecer metas realistas:
Fijar metas pequeñas y alcanzables puede ayudar a mantener un sentido de control y logro, lo que contribuye a una mejor salud mental.
-
Expresar emociones creativamente:
Participar en actividades artísticas, como la pintura, la escritura o la música, puede ser una forma efectiva de procesar emociones y reducir el estrés.
-
Actividad física y alimentación saludable:
- Mantenerse activos mejora la salud y libera endorfinas que elevan el ánimo, mientras que una dieta equilibrada, rica en omega-3 y antioxidantes, contribuye al bienestar emocional. Juntas, estas prácticas fomentan un bienestar integral que ayuda a enfrentar los desafíos emocionales del proceso.
-
Informarse y educarse:
Conocer más sobre el cáncer de mama y las opciones de tratamiento puede empoderar a los pacientes y ayudar a reducir la ansiedad relacionada con lo desconocido.
-
Conectar con seres queridos:
Mantener la comunicación con amigos y familiares brinda apoyo emocional y ayuda a combatir la soledad. Los seres queridos pueden jugar un papel vital al ofrecer compañía, escuchar y ayudar en las tareas diarias. Fomentar un ambiente de apoyo puede marcar una gran diferencia en el bienestar emocional del paciente.
Cada persona es única, así que es importante encontrar lo que mejor funcione para cada una de ellas. La salud mental es un aspecto esencial del bienestar general durante el tratamiento del cáncer, por eso, se recomienda mantener una comunicación abierta con un profesional.
Fuente: Psic. Vanessa Viera, Ejecutiva de Experiencias del HVQ.





