Independientemente de la edad de su hijo, durante y después de una emergencia puede presentar emociones fuertes o sentirse alterado. Algunos niños reaccionan de manera inmediata, otros podrían tener reacciones más intensas y de larga duración, mientras que existen casos en los que se presentan signos de dificultad tiempo después del evento.
Las reacciones de los niños frente a una emergencia o desastre varían en función de su edad, experiencias previas, características personales y en cómo es su manejo emocional con respecto al estrés.
Es muy importante tomar en cuenta que los niños suelen responder guiados por la reacción del adulto. Si los niños observan que sus padres o cuidadores reaccionan con tranquilidad y seguridad, esto se transmitirá inmediatamente al actuar del niño; y de esta manera brindamos un acompañamiento y apoyo adecuado.
Factores que influyen en el impacto emocional de las emergencias en los niños
- Experiencia de eventos traumáticos o estresantes previos.
- Afectación directa por la emergencia o desastre.
- Percepción de que su vida corre peligro, hay riesgo de muerte de la persona o de un ser querido.
- Muerte de familiares, amigos, mascotas.
- Estar separados de sus padres o cuidadores al momento de la emergencia.
- Reacción de padres/cuidadores.
- Exposición continua a información en medios de comunicación.
- Cambio en la rutina y dinámica de la familia.
- Relación y comunicación entre los miembros de la familia. Lo que se puede hacer para ayudar a los niños a sobrellevar un desastre
- Explicar a los niños qué es un desastre natural o emergencia en un lenguaje comprensible para ellos y cómo podemos estar preparados para los mismos.
- Establecer un plan de acción en caso de que ocurra alguna eventualidad.
- Mantener la calma y tranquilizarlos.
- Hablar de lo que pasó, validar sus emociones.
- Limitar la exposición de los pequeños a información a través de medios de comunicación, ya que podría generar mayor angustia en los niños la sobrecarga de información acerca de la emergencia o desastre.
- Ser un buen ejemplo para los niños de cómo manejar nuestra ansiedad y estrés ante una emergencia o desastre.
- Estar preparados e informados frente a un desastre o emergencia.
- Algunos niños que han atravesado situaciones de emergencia o desastres podrían presentar comportamientos y sentir emociones en función de lo experiementado tiempo después del suceso. Si observa signos de alarma como reacciones emocionales desbordadas o que interfieren con sus actividades diarias escolares, familiares o sociales, acuda a un especialista o profesional de la salud mental.
Andrea Samaniego
Psicóloga Clínica HVQ





