Esta es una pregunta en extremo importante para cualquier persona que enfrente una situación de salud que requiera una intervención quirúrgica, sin embargo, se debe tener en cuenta que no siempre se dispone del tiempo necesario para prepararse ya que, en algunas ocasiones, el tratamiento quirúrgico de las enfermedades puede ser una emergencia.
Independientemente del tiempo con el que cuente una persona, lo más importante es que se debe tener la seguridad de que es un derecho fundamental del paciente recibir información detallada y completa de su enfermedad o condición de salud y, solamente luego de haber recibido esta información, debe someterse al tratamiento propuesto.
Lo siguiente más importante, por lo tanto, será conocer con detalle los beneficios y riesgos de la intervención, conociendo de antemano que ningún procedimiento médico o quirúrgico está libre de riesgo. En este punto es necesario acotar que, si bien la tendencia de la práctica quirúrgica se dirige a obtener los mejores resultados, el riesgo de complicaciones está siempre latente.
Como paciente, en ocasiones es muy complicado entender la delicada relación entre el proceso de atención y los resultados. Es obligación del cirujano hacer todo el esfuerzo posible para disminuir la incertidumbre y la ansiedad que puede generar una intervención quirúrgica.
Otro aspecto importante que también es un derecho del paciente es obtener suficiente información sobre los costos de la atención, independientemente de si cuenta o no con un respaldo económico sólido o una póliza de seguro de alguna compañía privada.
Nuevamente, el paciente debe reconocer su derecho a la información y el personal de salud es el encargado de velar por su cumplimiento. En cuanto a otros detalles de la preparación para una cirugía, es importante un diálogo abierto y confiado con el cirujano tratante, esto para que el paciente pueda recibir una guía acerca de los detalles, grandes y pequeños, de su preparación.
Es muy frecuente y natural que los pacientes presenten cierto grado de ansiedad y temor, nada infundado, y que consulten acerca de la posibilidad de tomar medicación tranquilizante; otra preocupación frecuente es cuándo hacer la última comida antes de la cirugía y cuántas horas debe pasar entre esta y la hora del procedimiento.
Sería muy complicado dar recomendaciones generales en relación con la mayoría de los aspectos que preocupan a los pacientes pues cada caso es individual; sin embargo, además de lo dicho, es muy importante tener una actitud positiva y evitar pensamientos que afecten el estado de ánimo. Así mismo, es crucial tener el apoyo de los seres queridos y su compañía, la mayor parte de personas que se someten a procedimientos programados, encuentran un gran alivio al reencontrarse con sus familiares luego de la cirugía.
El uso de ropa cómoda para ingresar y salir del centro asistencial es otra recomendación muy práctica, así como evitar el uso de maquillaje, barniz de uñas, cremas hidratantes y, por supuesto, el uso de joyas y otros accesorios.
Finalmente, hay que saber que una actitud mental positiva genera un ambiente de confianza con el equipo quirúrgico, por ello, la recomendación final sería visualizar todo el proceso como un evento afortunado que le da al paciente la oportunidad de recuperar la salud y mejorar su calidad de vida.
Realizado por: José Luis Recalde
Cirujano del Hospital Vozandes Quito





