El primer martes de mayo se celebra el Dia Mundial del Asma. Es un evento anual organizado por la Iniciativa Global para el Asma (GINA), como una iniciativa para concienciar a la población de las cargas que supone dicha enfermedad a quien la padece y de la posibilidad de tenerla bajo control, llevando una vida saludable sin limitaciones.
¿Qué es el Asma?
El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias. Las vías que conducen el aire a los pulmones se estrechan debido a la inflamación, impidiendo el paso del aire, lo que se conoce como hiperreactividad bronquial. Esto causa dificultad respiratoria, sibilancias, opresión en el pecho y tos persistente. Estos síntomas son intermitentes, y suelen agravarse durante la noche o al hacer ejercicio.
¿Cuáles son los factores genéticos?
Existen factores genéticos y ambientales que puede predisponer para el desarrollo de esta enfermedad. Si un familiar directo tiene asma, aumenta la probabilidad de que podamos presentarla. La “atopia”, la tendencia genética de presentar una enfermedad alérgica, puede tener un papel significativo en la aparición del asma alérgica. Sin embargo, no todos los casos de asma son casos de asma alérgica. Estar expuesto a elementos en el ambiente, como el moho o la humedad, algunos alérgenos como los ácaros del polvo y el humo de tabaco de segunda mano, se ha vinculado a la aparición del asma. La contaminación del aire y las infecciones virales puede ser también considerados desencadenantes del asma.
El asma no controlada puede generar incapacidad laboral y perdida de la productividad, con jornadas restringidas, y ausentismo laboral o escolar. Además, pacientes con ataques de asma necesitan tratamiento domiciliario, y cuando los síntomas son graves, pueden precisar cuidados urgentes y tal vez necesiten de ingreso hospitalario para ser tratadas y vigiladas. Todo esto tiene repercusiones económicas personales, familiares y la comunidad en general.
¿Cuál es el tratamiento contra el asma?
Es por ello que los pacientes asmáticos deben recibir un tratamiento adecuado para tratar de mantener una enfermedad bien controlada, y así poder participar en el trabajo, escuela, y deportes sin limitación debido a los síntomas desencadenados por asma. El tratamiento se enfoca en 4 componentes esenciales: educación del paciente, minimizar la exposición a alergenos desencadenantes, control de comorbilidades (ejemplo: rinitis, obesidad, etc.) y la terapia farmacológica. Esta última se basa en medicamentos inhalados, que son básicamente dos tipos principales: los broncodilatadores (como el salbutamol), actúa relajando la musculatura lisa bronquial; y los esteroides (como la budesonida), que reducen la inflamación de las vías respiratorias, lo que mejora los síntomas del asma y reduce el riesgo de ataques graves de asma.
Las personas que padecen asma y sus familiares necesitan formación para conocer mejor su enfermedad, su tratamiento, los desencadenantes que tienen que evitar y cómo tratar sus síntomas en casa. También es importante sensibilizar a la comunidad para acabar con los mitos y la estigmatización asociados al asma en algunos entornos.
Texto elaborado por la Dra. Maria Sol Martinez
Neumóloga del HVQ

