Para reconocer si estamos en una relación de pareja violenta, debemos analizar cómo nos sentimos cuando estamos junto a nuestra pareja; nos sentimos libres de comentar o hacer cualquier cosa, o tenemos que cuidarnos de los comentarios y comportamientos que emitimos.
Banderas rojas en una relación de pareja:
Existen ciertos comportamientos que normalmente se repiten en forma cíclica en una relación de pareja violenta, por ejemplo:
- Nuestra pareja se tensa constantemente, su tensión se acumula y crece tanto que nos insulta y reprocha.
- Nos agrede física y/o emocionalmente sin poder controlarse.
- Busca la reconciliación, dice arrepentirse, promete que va a cambiar, nos llena de obsequios y se muestra muy complaciente.
Cuando este ciclo sucede más de una vez en la relación o la pareja tiene episodios de agresión que aparecen de la nada, se está ante un caso de violencia que debe ser detenido y atendido de forma urgente.
¿Por qué no puedo romper el círculo de violencia?
Existen varias razones por las que una persona no logra romper el círculo y terminar con este tipo de relaciones.
- La autoestima es un factor muy importante pues, entre más elevada sea, menos dependeremos de la demostración de valor que tenemos de nuestra pareja. Por el contrario, si nuestra concepción de nosotros mismos es baja, habrá tendencia a depender de las autoafirmaciones de nuestra pareja. De ahí la importancia de buscar ayuda profesional para trabajar de forma personal y adquirir las herramientas necesarias para romper el círculo de violencia.
- El maltratador actúa gradualmente hasta despojarnos de nuestra autoestima, seguridad y poder de decisión. Por lo tanto, recordemos que no tenemos responsabilidad alguna en lo que está ocurriendo, aunque nuestra pareja haga lo posible por hacernos creer que es así.
- Es necesario conocer que es muy probable que la violencia aumente o que pase del abuso psicológico al físico, por lo que se recomienda estar consciente de las consecuencias y buscar ayuda profesional.
En cuanto a los casos más graves se debe acudir a interponer una denuncia ante los organismos correspondientes y finalmente, es necesario contar con una red de apoyo que puede incluir amigos o familiares y tener siempre a mano:
- Teléfonos y direcciones de las personas que forman parte de nuestra red de apoyo y de los lugares en los que podemos denunciar la violencia de género en nuestro lugar de residencia.
- Documentación personal (y la de nuestros hijos).
Elaborado por: Dra. Mónica Ortiz .
Sexóloga del Hospital Vozandes Quito



