Sentirse triste, reflexivo y nostálgico en la época decembrina es normal, se acerca el fin de año, se cierra un ciclo y evaluamos metas alcanzadas. Pero si esto se acompaña de sentimientos de desesperanza, pérdida de interés en las actividades sentimientos de inutilidad y problemas para concentrarse puede tratarse de depresión.
La depresión es diferente de las variaciones del estado de ánimo y de las respuestas emocionales breves a los problemas de la vida. Puede convertirse en un problema de salud serio, especialmente cuando es de larga duración y puede causar gran sufrimiento, alterar las actividades laborales, escolares y familiares. Y en el peor de los casos puede llevar al suicidio.
Lo más importante es el reconocimiento de los síntomas y la búsqueda de un tratamiento que puede ser psicológico – terapéutico o psiquiátrico – farmacológico, el mismo que lo determinará el profesional de la salud.
No se debe de minimizar los síntomas de la depresión y hay que tomar en cuenta los cambios anímicos de nuestros familiares para buscar un tratamiento.
Los primeros signos de alarma son:
- Ánimo bajo, tristeza o sentimientos de desesperanza.
- Pérdida de interés en las actividades cotidianas, con las que se disfrutaba antes.
También se puede presentar:
- Variaciones del humor.
- Llanto fácil sin motivo aparente.
- Pérdida de energía.
- Problemas de sueño.
- Cambios en el apetito, puede aumentar o disminuir.
- Dificultad para concentrarse o problemas de memoria.
- Pérdida del interés sexual
- Sentimientos de inutilidad, minusvalía o culpa.
- Pensamientos negativos con futurizaciones.
- Deseos de muerte o ideas suicidas y en algunas ocasiones intentos auto líticos.
Uno de los síntomas que detona la alarma es la ideación auto líticas, en donde el paciente transgrede sus instintos de preservación y conservación en ocasiones y habla de la muerte, como alternativa de solución.
- Hablar de la muerte, como alternativa de solución.
- Regalar o vender posesiones valiosas o queridas
- Pensamientos como “Sería mejor estar muerta”, “Me gustaría desaparecer para siempre” o “Todo se solucionara cuando no esté”.
- Despedirse de amigos y miembros de la familia como si fuera la última vez.
Es muy importante para el paciente con depresión, que se activen sus redes de apoyo familiares, sociales y laborales.
- Comunicación con la familia.
- Apoyo de la comunidad y los amigos.
- Apertura y acompañamiento espiritual.
- Tratamiento médico y psicológico.
- Cambios de estilo de vida saludable.
Realizado por Dra. Leyla Cedeño
Psicóloga Clínica del Hospital Vozandes Quito





